Poéticas urbanas del espacio del habitar latinoamericano

Coordinador(a) del simposio: Marco Chandía Araya, Universidad de São Paulo, Brasil

Resumen del simposio:

Es un hecho evidente que la ciudad como espacio por excelencia del habitar contemporáneo, ha cobrado dentro de los estudios culturales y literarios latinoamericanos un valor tal que afecta tanto al ámbito de las prácticas concretas del cotidiano como al de los sentidos y al de la imaginación. La forma como ocupamos, como queremos ocupar o como nos resistimos a ocupar nuestras ciudades, se trasluce en una expresión estético-literaria (y también de otros registros) que plasma dicha experiencia en un modo-de-habitar-urbano. La literatura latinoamericana actual, como hecho social, no es ajena a ese fenómeno interactivo. De manera importante el acto creativo se nutre del mundo de la vida cotidiana, pero también y de manera simultánea, como discurso imaginario de carácter simbólico, trastoca a ese referente, renueva la experiencia y altera el valor de esa realidad.

Estas prácticas y estos discursos generan lo que podemos llamar una poética urbana, esto es: un relato que por su poder profundamente expresivo ilumina de manera sugestiva la acción de habitar, y en consecuencia hace de la ciudad, otra y la misma. Aquella que se recorre y se usa como la que se evoca y se imagina. Esta intersubjetividad acaba finalmente universalizando a nuestras ciudades. La figura cívica adquiere una identidad relacional en estrecha relación con el espíritu de quien la habita.

Todo esto pues se reduce en el fondo al surgimiento de una geopoética, es decir, un fenómeno cultural que interviene los procesos de producción del arte en general como al hecho mismo de vivir la ciudad; la que desde entones adquiere un espesor adicional, una carga real-simbólica que la enriquece y la complejiza dentro del conjunto regional y global. Podemos decir con esto entonces que hay ciudades más y ciudades menos imaginadas; y que es un modo sutil de decir que hay ciudades más “ciudades” que otras. Pero esa diferencia no pasa por su tamaño ni por su densidad y ni siquiera por el amplio repertorio de obras que las recrea. Su riqueza o espesor pasa, en una palabra, por la calidad de los discursos que la construyen.

Dicho esto entramos, en el caso de la literatura, a una creación estética cuya principal función es de un compromiso político-ideológico que recae de manera irrenunciable en el plano del lenguaje; en el cómo por sobre el qué se narra. Ese gesto desde el habla, determina el carácter distintivo de la ciudad que se imagina. Para decirlo con un ejemplo consabido: no es lo que Arguedas hace en Los Zorros con Chimbote, es cómo hace de la novela un discurso que atenta no sólo contra el referente puerto sino, sobre todo, contra la literatura indigenista y contemporánea en general. Se trata del esfuerzo de poner por escrito la inconmensurable realidad oral. Registrar todas las voces de la ciudad. Una ruptura, una transgresión, pero a la vez la única posibilidad de que nuestras 2 ciudades estén siendo legítimamente representadas y no reducidas a la inamovible postal, exotizante y pintoresca.

De modo que el mundo representado puede ser esta u otra ciudad. Sus centros, sus márgenes, sus fronteras o sus intersticios. El mundo popular o el burgués. Sus prácticas festivas, violentas o de consumo. El espacio público o el privado. Todos los universos, todas sus manifestaciones se harán universales, apelarán al sentido último del hombre que la habita, sólo a través de un lenguaje que no sea reflejo de ella; que sea alusión, un motivo para descubrirla/nos.

Este es más que menos el propósito de las mesas que queremos presentar. Poner en tensión dos realidades ineludibles del espacio en que la mayoría, si no todos los que estamos pensando estos asuntos, vivimos: la ciudad latinoamericana. De un lado, la realidad dura y problemática que define a la urbe local, y que responde, en sus orígenes, a la imposición de una lógica modernizadora que se instala, se expande y se naturaliza en nuestro universo cotidiano. Y de otro, una voz que quiere dar cuenta del drama. Modulaciones, manifestaciones y hasta obras mayores de nuestra literatura que se pronuncian ante la embestida y sus consecuencias. Aparece así la violencia, el miedo, la ocupación, el capitalismo acelerado, el borramiento del pasado; todo aquello que describe el modelo de la posciudad o de la ciudad del flujo incesante.

Pero esa voz, por su compromiso estético-ideológico, no se limita a describir ni a dar cuenta, solamente: se pronuncia con juicio crítico ante el aparente desolador panorama urbano actual. La voz que surge de esta escritura modula también un discurso que no se queda en la denuncia, antes bien, propone aún en los intersticios del habitar lo posible. Retoma la utopía, el coraje de la locura, el siempre latente desiderativo proyecto de la libertad para hacer del acto cotidiano un hecho heroico que permita vivir la ciudad en poeta, en gesto épico. Las obras que iluminan nuestros relatos sobre las ciudades que queremos retratar acá, rescatan esa heroicidad —quizá como única salida posible ante la negación, la banalización o la indistinción— como resultado de la experiencia, del proceso histórico que nos ha tocado vivir. Enriquece en fin esta literatura urbana reciente, sus diálogos y su relectura, la heterogeneidad irresuelta que traba el modelo homogeneizador que propulsa la ciudad global posmoderna. Resitúa al hombre en su complejidad para rearmar una ciudad que pareciera sentenciada al caos y al fracaso de la inhabitabilidad.

Hablamos de y desde un grupo de ciudades de distintos países de la región que han sido pensadas y o imaginadas dentro de un período que incluye relatos de los procesos modernizadores hasta las más novísimas propuestas escriturales. En ese contexto y con herramientas similares, los ponentes leemos estas obras para ver en ellas un espacio del habitar y un discurso que con sus múltiples y posibles interconexiones trascienden las particularidades. Avanzan en su concepto de ciudad y de literatura latinoamericanas hacia una incipiente propuesta de conformar una poética del espacio que habitamos, en este y en todos los mundos posibles.

Mesa 1

1. “La construcción de la ciudad del miedo en Ecuatox® de Santiago Páez y Los improductivos de Cristián Londoño Proaño”

Manuel Villavicencio, Universidad de Cuenca, Ecuador

2. “La construcción del porvenir urbano: la ciudad y los mundos posibles”

Leopoldo Prieto, Universidad Nacional de Colombia

3. “ʻMatar para seguir vivoʼ: violencia e imaginarios urbanos en Monterrey a través de la literatura actual”

José Manuel Prieto González, Universidad Autónoma de Nueva León, México

4. “La sombra del convento. ¿Visión especular o ciudad imaginada?”

Alicia G. Rubio, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina

Mesa 2

1. “Valses y barrios: el caso de Barrios Altos y El Cuartel Primero”

Daniel Mathews Carmelino, Centro Musical Breña, Lima, Perú

2. “La odisea del transeúnte en la transición hacia la gran urbe en Colombia. Representaciones en la prensa sobre el caos de la modernización de Medellín y Bogotá, 1920-1950”

Andrés Vergara Aguirre, Universidad de Antioquia, Colombia

3. “Buenos Aires: cartografías literarias y representaciones políticas”

Mónica Bueno, Universidad de Mar del Plata, Argentina

4. “La ciudad-puerto subpanameña y la cultura del Pacífico sur: propuestas y alegatos”

Marco Chandía Araya, Universidad de São Paulo, Brasil