Formas alternas de habitar Tejiendo multiplicidades espaciales en América Latina

Tema: Escritores latinoamericanos

Título: Formas alternas de habitar

Tejiendo multiplicidades espaciales en América Latina

Nombre del coordinador: Christian Elguera, University of Texas at Austin,

Resumen:

En esta mesa planteamos la necesidad de generar conexiones, desde distintas ubicaciones espaciales en Latinoamérica, proponiendo encuentros a través de crónicas urbanas y ontologías indígenas. Así los textos de Joao do Rio (A alma encantadora das ruas, 1908), Jaime Sáenz (Imágenes paceñas, 1979), Gamaliel Churata (El pez de oro, 1957) y David Kopenawa (A queda do céu, 2010) nos sirven como terreno de diálogo. Las afinidades en sus propuestas se encuentran en la forma en que construyen “lugares” alternos y plantean fisuras a espacios homogeneizantes en las áreas del continente.

En este contexto las narraciones de Do Rio, Sáenz y la categoría de “el aparapita” ejemplifican cómo la ciudad es un campo de poder. Así, entenderemos la ciudad como espacio concreto. Desde esta perspectiva analizaremos el contra orden que se plantea en el habitar cotidiano de los sujetos, frente al orden que se establece en los espacios hegemónicos. Las políticas urbanísticas abordan muchas veces el lugar como “contenedores vacíos” (Thrift 2006) o “espacios concebidos” (Lefebvre 1991). Sin embargo, para nosotros los sujetos –con formas de ser y estar en el espacio–, resisten al margen de estas construcciones,como plantea la imagen de “el aparapita” (Sáenz 1979). Por otra parte, los textos de Churata y Kopenawa permiten acceder a los modos en que el pensamiento indígena confronta los espacios colonizados-globalizados. En este sentido planteamos hablar de un espacio cosmogónico. En este los sujetos humanos y no humanos interactúan produciendo una red de articulaciones que demuestra la vigencia de otros modos de concebir el espacio, más allá del orden occidental.

A inicios del siglo XX, élites dirigentes de Rio de Janeiro, entonces capital de Brasil, implementaron una extensa reforma “modernizadora” reflejo de otra realizada, a mediados del siglo XIX, en París. Esto implicó principalmente que moradores pobres fueran conducidos a suburbios después de ser expulsados del centro, “reservado” a los “civilizados”. Este fenómeno, que acentuó la división sociocultural de los espacios de la ciudad, es el telón de fondo de las crónicas de A alma encantadora das ruas. Sin embargo, el narrador-personaje no asimila la división. Él propone, más bien, otra práctica espacial, según la cual, las diferencias socio-culturales pueden afirmarse sin rechazos ni cortes.

Este autor re-produce un espacio urbano que parece anunciar la configuración que Henri Lefebvre llamó “orden industrial”. Este orden estimula la antinomia entre poderes centrales, dominadores, y posiciones “marginales”. El narrador trata de desestabilizar esta antinomia al proponer su superación a partir de otra experiencia del espacio. Esto se consigue a través de su posición corporal en las calles, generando una relación oscilante con espacios alternos, esto es, con heterotopías.

De igual modo, Imágenes paceñas, propuso otro modo de concebir el espacio, distinto al modelo hegemónico de la dictadura militar de Hugo Banzer (1971-1978). En esta obra propone se la sobrevivencia de lugares y personajes marginalizado y eliminados en nombre del lema dictatorial “Orden, paz y trabajo”. El régimen de Banzer buscó la integración de Bolivia en el marco de la lógica rentable capitalista, a partir de políticas que se acercan al neoliberalismo. Por esto el orden de la dictadura construyó “espacios concebidos”, entendidos como los generados por saberes expertos, que representan los discursos científicos de la modernidad y se ocupan de la institucionalización del espacio.

Frente a lo mencionado el libro de Sáenz puede leerse como contraorden, pues responde al régimen banzerista desde un recorrido narrativo y visual heterogéneo. La crónica titulada “El vendecositas” es una síntesis de este contraorden ya que este personaje engloba la multiplicidad de la ciudad mediante los objetos que “carga”. Fuera de una economía mercantilista, sus cositas forman parte de un sistema económico artesanal y pre-industrial. Asimismo, la manera en que dispone de estas, implica una experiencia local de concebir el espacio.

A partir de la complejidad de los proyectos de urbanización latinoamericanos consideramos necesario plantear nuevos acercamientos que respondan a esta dinámica. En este sentido proponemos la categoría de “el aparapita”.  Este célebre personaje de la obra de Jaime Sáenz, en contraposición al flâneur benjaminiano permite entender los modos de “ser y estar” en las ciudades latinoamericanas. Si en sus trabajos sobre Baudelaire y París, Benjamin apunta que el flâneur era una figura del espacio público, para nosotros el aparapita es una alegoría de la desposesión y la precariedad de los habitantes de la ciudad. 

Nos interesa destacar que los contraordenes no sólo se generan en torno a la ciudad sino también a partir de epistemologías aymara-quechuas y yanomamis. No se trata de plantear una dicotomía entre espacios urbanos y lugares indígenas, sino que queremos entender los modos en que se establecen relaciones de tensión y diferencia entre una y otra experiencia.

En este sentido, siguiendo con las ideas planteadas, a partir del pensamiento deleuzo-guattariano leeremos El pez de oro, de Gamaliel Churata, como un espacio de movimientos de sentidos veloces y múltiples, lo cual debe entenderse como estrategia cognoscitiva. Ejemplo de esto es la participación de animales, dioses o seres de ultratumba en una trama espacial que se presenta, según el autor, como escenificación. En este sentido su propuesta mítico-teatral plantea un espacio liso. En este diversas entidades humanas y no humanas se articulan para proponer otro modo de pensar América en contraposición a un modelo homogéneo y hegemónico estatal de espacio estriado. Por esto su fin no es otro que mostrar la plena vigencia de una ontología aymara-quechua que configura otro tipo de sentir y de hacer política marcado por la tierra o Pachamama.

Mostrar los modos en que la ciudad es entendida a partir de epistemologías y ontologías indígenas, es también uno de los objetivos de Davi Kopenawa, chamán yanomani. Proponemos que en su teoría-testimonio A queda do céu, Kopenawa configura una concepción indígena del espacio en contextos globales. Para este chamán, las ciudades cosmopolitas que visita (Londres, Paris, New York) no significan una sola realidad, sino una multiplicidad espacial compuesta por existencias no-humanas (principalmente espíritus). Sin embargo, para él estas existencias no son atendidas debido a que el único interés en dichas ciudades es el consumismo. En este sentido, el objetivo de este chamán es desterritorializar los espacios estriados-urbanos, permitiendo así que el mundo globalizado comprenda y valore los modos indígenas de ser y estar en el espacio.  

Títulos de las ponencias:

  • La ciudad reunida: la utopia inestable de João do Rio (Tiago de Holanda, Universidade Federal de Minas Gerais)
  • El contraorden de Jaime Sáenz en la urbe andina (Lucía Aramayo, University of Texas at Austin)
  • Reencarnaciones del aparapita de Jaime Sáenz en la experiencia urbana moderna en Santiago y Ciudad de México. (Maya Aguiluz, Universidad Nacional Autónoma de México, y Eduardo González/ Investigador independiente.)
  • Mito y mundo en El pez de oro, de Gamaliel Churata, o cómo interpretar la multiplicidad en el territorio del libro (Cesar López, Universidade Federal de Minas Gerais)
  • “Movilidades cosmopolíticas en el mundo globalizado: la función del viaje en A queda do céu de Davi Kopenawa” (Christian Elguera, University of Texas at Austin)